Palabras ajenas
" No ver, olvidar, tapar. Uno siempre cree que sabe cómo reaccionará en los momentos difíciles. Los valientes piensan que se enfrentarán a los hechos, los cobardes, que huirán de ellos. Ambos se equivocan, la actitud más frecuente es hacer como que no pasa nada y, casi siempre, es la única solución posible"
Carmen Posadas, Juego de Niños
séver lA



Abrió los ojos, dolorido. Cada día le costaba un poco más empezar a moverse. Pudo sentir como todos y cada uno de sus huesos crujían en melodía al intentar levantarse. Fue al baño: la imagen que el espejo le devolvía era la de una arruga con un signo de interrogación en la mirada. Las canas aumentaban al mismo ritmo que su memoria iba desapareciendo.
Animado por el sol que se intuía tras los cristales de aquella casa que conocía desde su niñez, agarró el bastón y salió a la calle, a respirar algo de vida. Según se dirigía al parque, comenzó a sentirse mejor. Sentado fingiendo leer un periódico mientras espiaba vidas ajenas, recordó que tenía que ir a trabajar. Decidió ir andando y olvidó el bastón.

Al llegar a la oficina, le recibieron siete secretarias con todo dispuesto para que, un día más, mandara sobre todos ellos con la misma firmeza que un general sus tropas. Reverenciado por todos los que se encontraba a su paso, se divirtió con su papel de déspota durante un rato. Dos horas después, ocupaba un pequeño cubículo de oficinista en la tercera planta de aquel mismo edificio, sin saber muy bien si él era él o era el que estaba cinco sitios más allá, tecleando a su mismo ritmo, con su misma corbata, con su misma idea de que, con tesón y perseverancia, algún día conseguiría llegar a esa última planta reservada a los que eligen por los demás.

Llegaba tarde, como siempre, a comer. Allí le esperaba ella, con esa mirada que sólo las mujeres a cierta edad han conseguido desarrollar, y que acaba siendo enterrada por unas patas de gallo a las que les quedan tiempo aun para manifestarse. Su risa, ¡ay!...aquella risa le decía que pasaría con ella el resto de su vida, que sus esfuerzos en aquel odioso trabajo nuevo serían recompensados cuando tuvieran lo suficiente para estar juntos sin depender de nadie más.

La abandonó en plena siesta para poder llegar a clase en la Universidad. “Tienes que aprovechar estos años”, le decían siempre, “lo que aprendas aquí será siempre una lección para la vida” . Y se esforzaba estudiando, pensando que de algo tendría que servir, finalmente. Que, al salir de allí el mundo estaría en sus manos, que se tendría a sí mismo como frontera y el tiempo como aliado.

Salió, lleno de energía que quemar: había quedado con sus amigos para jugar, como cada tarde, al fútbol y hablar de ese tema inagotable: las chicas. El baile de hormonas le tenía entretenido hasta que la tarde terminaba y llegaba a casa corriendo por la calle como el superhéroe del cómic que compraba en la esquina, con el poco dinero que llevaba en sus pantalones cortos.
Una vez en casa, hacía los deberes mientras su madre le preparaba la cena y, de fondo, los dibujos animados hacían un hueco a los pájaros de su cabeza.
Se esmeraba en aprender bien a dibujar las letras con redondez perfecta, para poder escribir su nombre.

Tempranito, a la cama, donde su padre le cuenta cuentos de los que no alcanza a comprender cada palabra , en su escueto vocabulario de monosílabos y palabras parecidas a las de los mayores, pero en su traducción libre.

Y es entonces, con el dedo en la boca, cuando se presenta la bruja. Parece sacada de un de esos libros de la estantería a la que no llega mientras gatea y siempre le ofrece un deseo, advirtiéndole a él, ejemplo de inocencia, que todo tiene sus consecuencias. Y cierra los ojos con fuerza. Y sólo piensa una cosa…quiero ser mayor.
Mj
Esto y más en Cuentacuentos
*Hace un año que comencé con esta aventura, cuando llegué por casualidad a una página en la que nos acogieron a mí y a mis palabras. Un año lleno de historias propias y ajenas, de amigos escondidos entre las redes. Gracias a todos por acogerme y seguir leyéndome a pesar de las paranoias que me monto cada semana. No os libraréis fácilmente :)
Freak like me
Todos tenemos una parte friki, reconozcámoslo. Siempre hay algo que nos crea pasión( que un antiguo profesor definió alguna vez como " tendencia que nos arrastra hacia algo") y ocupa una parte de nuestra mente que podría encargarse de cosas más útiles, por ejemplo, aprender a hacer encaje de bolillos.

Hoy se celebra su(nuestro) día. Si tienes una réplica de una espada láser jedi en tu casa, paséala. Nadie podrá decirte nada.

Si una tuviera que elegir una pasión, sin duda, sería la música. Pero no soy una ultrafan de nadie( de hecho, no podría elegir) ni colecciono nada. Sólo los oigo. Todo el tiempo :)



Pero si hay algo que me sobrepasa y por lo que me sale la vena friki es Lost( Perdidos ). Esta serie se cuela en mis pensamientos cuando menos me lo espero. He soñado con las soluciones como cuando, una vez, en clase, el profesor de fisiología nos hacía preguntas en apariencia estúpidas para que buscásemos la base fisiológica de la respuesta...un día me desperté a las 6 de la mañana con la solución a ¿ Por qué los tigres no mueren de hipoglucemia ?.

Me pierdo...a lo que iba...que los guionistas de Perdidos le han dado un toque adictivo que me encanta. Llevo ya dos años enganchada y me quedan 3, porque nos lo han racionado. Lo que me pasaba antes sólo con algunos tipos de libros( sobre todo, con ese alarde de imaginación que usa JC Somoza en cada una de sus historias) también lo consigue esta serie, semana tras semana. Que es como ir leyéndose una impresionante historia por fascículos. Lástima que aquí no haya sido tratada como merece...



Hoy he visto el último capítulo de esta temporada( nada de spoilers, tranquilos) y hasta 2008, no habrá capítulos nuevos, cosas del marketing. Así que me quedan 6 meses de comeduras de tarro porque vaya capítulo, maemia, vaya capítulo. Desde aquí un aplauso a los que escriben esta serie, de verdad. Los disparatados diálogos y lo perfecto de la trama; inesperádisimos giros e incluso fallos de guión tronchantes de lo absurdos que son. Y no cobro por anunciarla...
Primero veo el capítulo en versión original e intento captar cada detalle( nada es casual: si aparece un conejo en la esquina izquierda, recuérdalo) y luego leo este blog, parte de la adicción, con resúmenes de lujo y cientos de comentarios en los que descubres hasta qué punto esta serie es perfecta.



Y uniendo todo esto con un meme que pululaba por ahí hace tiempo sobre " qué tienes de fondo de pantalla", os dejo con el mío, una fotograma del capítulo de la semana pasada que esconde tanta poesía como la escena de la bolsa de plástico de American Beauty, pero en friki.

Rocas en reproducción
Pues es Mayo, los exámenes están a la vuelta de la esquina, llevo un par de días de semibajón, hace frío, tengo que ir dentro de un rato al hospi a currar un poquillo y está a punto de llover.

Y sin embargo, es ver esto y reirme sin parar, simple que es una. Será la canción del verano, eso seguro, y acabaremos hasta las narices, pero , de momento yo quiero elegir el camino difícil :)

Ñoras, ñores, el peaso anuncio que se han marcado los de Renault ahora que (porfin) ya no tienen al cansino del otro. De mayor yo quiero ser creativo de publicidad... y tocar el piano como Richard Clayderman, banda sonora de mis viajes en los 80 y 90, qué tiempos...

¿Me conoces demasiado bien?


Te conozco demasiado bien, sé cómo actúas, cómo piensas. Por eso comencé a matar, porque veía cómo la más joven del departamento, la más inconformista se marchitaba, desperdiciando todo su talento en la búsqueda de perritos robados a las señoronas del barrio.

Así que, una noche cualquiera, insomne perdida, di con la solución: si te obligaba a resolver un caso que te pusiera en la palestra, el resto vendría solo. Y salí a la calle, dispuesta a darte un empujón, como cuando éramos niñas. Mi víctima, un inocente escogido al azar, sería el sacrificio necesario para tu triunfo.

Un bar cualquiera, las silenciosas sombras de la luna nueva, mi poder de persuasión y él, que creyó encontrar en una desconocida a la mujer de su vida.
Ya en su casa, me decidí por la tortura, porque los asesinatos banales no pasan de una mínima reseña en el periódico y este tendría que estar en boca de todo el mundo. Y tú, a quien el asesino elegiría como Némesis, también.
Lo de pegar los ojos, bueno, eso fue una debilidad…una vez leí por ahí que la imagen del asesino queda grabada en la retina de sus víctimas, como la última imagen vista…llámame supersticiosa…no quise arriesgarme…

En principio sólo iba a ser una víctima, pero viendo la publicidad del asunto, he de reconocer que me crecí. Como una buena asesina en serie, las de las películas, seguí el patrón del primero. Y aquel primer cadáver pronto se convirtió en una decena. En doce. Un año de mi vida dando dos caras. Ya no soy la misma. Puedo notar que he cambiado, que la imagen que se refleja en el espejo no me reconoce. Quizá mis recuerdos se han ido tintando con la sangre ajena. O quizá, quién sabe, siempre fui así y lo ocultaba con todas mis fuerzas, amordazando lo que realmente deseaba.

Pero todo esto tiene que acabar: la víctima número 13 será la última del “Fantasma que no duerme” (malditos periodistas, les he visto esmerarse más al buscar un apodo). Si todo sale según lo previsto, encontrarás la pista que te llevará a mí esta misma noche. Y terminará un ciclo.

Aquí me tienes, son las 9 de la noche y te espero, con un cigarro en la mano derecha y un revólver en la izquierda, en el piso que hemos compartido los últimos 5 años. Mi cabeza da vueltas, cavilando cuáles serán mis últimos movimientos. En realidad yo puse las normas a este juego y tú has sido mi peón. Pero creo que la partida se me ha ido de las manos.

Levanté mi arma y vi que tú hacías lo mismo. Nos apuntábamos mutuamente…

-Porqué no lo dejas y te entregas?
-Creo que ya es demasiado tarde para eso
-Venga, es lo mejor…
-¿Para quién?

Y en aquel momento fuera de aquel piso, todo el mundo pudo oír el sonido de dos disparos hechos casi al mismo tiempo…





Diario Crónica Universal. Lunes, 21 de Mayo de 2007.- MTB, Agencia Reuters.
Encontrados dos cadáveres en un apartamento ubicado en el barrio Cesenatico cerca del puerto. Las víctimas, AL y MJB eran amigas de la infancia y vivían juntas. Da la circunstancia de que AL había saltado a la fama recientemente por encargarse de la investigación del “Fantasma que no duerme”, el asesino que lleva un año atemorizando a la ciudad. Según primeras investigaciones, todo apunta a un doble suicidio.



Como (casi) todas las historias, ésta tiene dos caras. Para darle la vuelta, pasad por la página de Níobe, la meiga de todos los colores.


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Life thru a lens
Dijeron que necesitaba gafas cuando tenía 7 años. Revolucionaria que es una, pasé de ellas hasta los 14, para cuando me quise dar cuenta, no veía más allá de un palmo.
No les tengo especial cariño, la verdad, pero con el despiste que tengo, comprándome lentillas daría al traste con la herencia familiar: si llevo gastada una pequeña fortuna de lo que se me pierden los tapones de los oídos, no quiero ni pensar qué sería de mí con las lentillas.
No me las pongo para salir, que es algo relativamente peligroso, porque, a vueltas con mi despiste, reconocer a mis amigos se convierte en una aventura, y no veas si se me deja sola por ahí. Cienes y cienes de anécdotas que tengo guardadas en el bolsillo.
No me las pongo para las fotos, al principio con la excusa de que se reflejaban con el flash, luego ya, por costumbre, porque no se me ven los ojos como se merecen y, joer, porque estoy mejor sin ellas.
No las uso para leer ni para estudiar: de cerca veo estupendamente y las dejo aparte, de hecho, si les preguntas algo de mis apuntes, no tendrán la más mínima idea…si me lo preguntas a mí, tampoco, pero ellas tienen excusa.

Y están ahí ahora, mirándome desafiantes, con una perfecta línea recta atravesándolas de parte a parte en el cristal derecho. El reflejo del reflejo.No hay testigos de lo que ha pasado: me las he puesto y así estaban…
Así que me toca un par de días viendo sólo aquello que esté a 25cm de mi cara en las afueras de estas paredes, dentro da lo mismo, total, en peores situaciones me he visto.
Un mundo nuevo por descubrir, el de las sombras y las imágenes borrosas.
El mundo, de momento, se dividirá en bultos y colores. Si me ves, acércate para que pueda saber quién eres usando el resto de mis sentidos.
Missin' u
Hasta ahora no te echado de menos. Mea culpa, supongo.
Hace ya 9 meses de tu última imagen, diciendo adios con la mano en una estación. A mitad de camino, el autobús ardió, pequeña gran maldición.
Dentro de un mes volverás, entre insultos y piropos. A quejarte del calor que hace en este extraño país.
Y esta semana, me ha dado por echarte de menos, ya ves. Ahora que nadie me espera por las tardes en la Plaza de la Catedral, que no estudio rodeada de desconocidos, que no recibo mensajes incomprensibles en el móvil.
Será que asocio el buen tiempo y la feria del libro contigo. Que no tengo tiempo para sentarme en los parques a apuntar frases hechas en castellano. Que ayer escuché un acento extraño y no estabas cerca.Será, será, será...que nos hacemos mayores( tú más).
Si leyeras esto, acabarías riendote de mí, seguro. Pero andas demasiado ocupado sanando corazones ajenos, así que me permito un momento de debilidad. Hasta que vuelvas. Entonces estaremos de vacaciones...y habrá tiempo de volver a odiarnos.
Vuelve pronto, V. Mayo y Junio no son lo mismo en esta ciudad sin ti, tus pantalones cortos, tu mochila y tus camisas hawaiianas...
Arrivederci, goodbye, au revoir


Ni siquiera tuvo tiempo de despedirse, con aquella repentina frase:
" Te vas, haz las maletas"
Y asi, la que había sido su vida hasta entonces, desapareció. Como los viajeros de verdad, llenó su maleta sólo con libros, y algo de ropa para amortiguarlos.
Bajó las escaleras a trompicones, queriendo decir algo, pero, en el piso de abajo, la puerta ya estaba abierta.
Sus pequeñas manos sostenían, por un lado, el equipaje de toda su vida, por el otro, se aferraban a aquella otra mano que le había alimentado durante aquellos años, en busca de algo de calor.
Cuando llegaron a la estación, otra persona se hizo cargo de él, mientras se perdía entre las piernas ajenas, en busca de alguna palabra de despedida a la mujer que le había llevado hasta allí.
Tenía 10 años y estaba realmente enfadado. Porque nadie había contado con él para aquel viaje, porque sabía que, si le dejaran, podría despedirse como lo hacen los adultos, con un fuerte apretón de manos, sus ojos clavados en los de la otra persona..." Hasta pronto" " Adios" "Nos vemos".
Pero, simplemente, le metieron dentro del tren con aquella desconocida que sólo sabía decirle que no dijera una sola palabra. Así le iba a resultar imposible.

De camino a la ciudad de destino, en lo que le parecieron días de viaje, le dio tiempo a ir perfeccionando aquella hipotética despedida. En su imaginación, moduló el tono de voz, escogió las palabras adecuadas, ensayó el gesto inolvidable que le dan a las despedidas ese no sé qué.
Cuando el tren paró y bajó agarrado a aquella mano extraña, comprendió que no volvería a su lugar de origen hasta mucho después.
La diferencia de aquel lugar con su ciudad era que, en este sitio desconocido, los edificios seguían en pie. La guerra no existía. Era un refugiado en una tierra extraña. Y ni siquiera había podido despedirse de la suya. Ni de los suyos.

Creció como un niño normal, pero, en las sombras de su nueva habitación escribía, una y otra vez, cartas de despedida.
Todo aquello que había dejado atrás: su perro Ruby, sus hermanas mayores, sus profesores, sus padres, el panadero que le regalaba croissants los domingos...todos, tuvieron la suya. Incluso a veces, impulsado por la valentía, llegaba hasta el buzón de la esquina, sobre en mano. Pero no había dirección a la que enviarlo. Solo le quedaba reescribir.

Un día, después de finalizada la guerra, después de acabada su infancia, volvió.
Desanduvo el camino de la despedida con una maleta llena de cartas.
Su tierra parecía otra, quizá por los estragos de las batallas, quizá por lo desteñido de su mirada.
Pero encontró su barrio, su puerta. Otros colores, pero llenos de vida...
Un perro que no era el suyo, familias aparentemente felices, un joven panadero regalando un croissant a un niño con pecas.

Y sonrió. Se acercó al puente que dividía su calle en dos y arrojó la maleta ante la atenta mirada de los niños que jugaban en la orilla del río.
Quizá, pensó, sea mejor que no haya tiempo para despedidas. Por muchos adioses que nos inventemos, la vida sigue.
Mj

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Rufus
Una escucha mucha demasiada música y, a veces, se da cuenta de que está oyendo lo mismo una y otra vez, aunque los grupos sean de países que están a miles de kilómetros de distancia, aunque canten en distintos idiomas. Que no es algo malo, la verdad. Si te gusta un estilo de música, mola que puedas tener decenas de grupos que hagan eso, porque tienes canciones para rato.
Pero hay que reconocer que, de vez en cuando, aparece algo, alguien que rompe los moldes. Que, en otra época, quizá, sería tildado de GENIO, así, con mayúsculas, como lo fueron Mozart o Freddie Mercury en su momento. Pero ahora cuesta mucho más ganarse el título.

Por eso quiero dedicar esta entrada a esos músicos que son capaces de componer letras, melodías, coros etc ellos solitos y que lo unen y dan obras maestras que sólo oiremos unos cuantos, porque no anuncian champús, ni dan pasos de baile, y las entrevistas que conceden aparecen en pequeñito en los medios de comunicación.

Especialmente, este post es para reconocer la grandeza de un músico, Rufus Wainwright, capaz de poner los pelos de punta si le dedicas un poco de atención. Si las cosas fuesen distintas , si el público no se dejara llevar por lo que sale en la tele o en las radiofórmulas, este tío vendería discos como rosquillas.Quizá no tenga un jitazo por el que pase a la historia, pero es el conjunto lo que le hace especial, como pasa de un principio suave y va en crescendo hasta la apoteosis sonora. Exagerada que me pongo cuando quiero :). Escúchalo y quizá haga de ti...another believer...
Step One
Guillermito Puertas ha decidido que Las Vidas de Drusylla pase a mejor vida, así que, de momento, traslado paranoias a esta casa, donde ya tenía una segunda residencia.
En la red se han desvanecido cerca de 2 años de mi vida, incluyendo fotos que no tengo en ningún otro lado, relatos, momentos de inspiración, comentarios ajenos...

Espero, sinceramente, que vuelvan a aparecer en silencio, tal y como se fueron.
Hasta entonces, me haré un hueco aquí.
Bienvenidos :)