Hundred

Vagaba apesadumbrado por las oscuras calles de su ciudad. Había sido uno de esos días en que todo lo que puede salir mal, como acotaría Murphy, salió mal. " Al menos, no llueve" se dijo a sí mismo. Y, justo entonces, comenzó a llover.

Llovió con tanta fuerza que las flores cayeron de los árboles, armando tanto escándalo que los pájaros volaron en busca de un nueva estación. Llovió, en fin, tanto, que lo único que pudo hacer fue sentare en un banco del parque abandonado por la chiquillería a esperar a que amainara...total, una vez que te has empezado a mojar, casi ni notas que te estás empapando. Notó como el agua comenzaba a subir de nivel. Primero le cubrió los dedos de los pies, luego el empeine. Llegó hasta el tobillo y, cuando empezaba a preguntarse cómo sería vivir bajo el agua, cuando empezaba a imaginarse teniendo que nadar para llegar a donde quisiese, algo le golpeó el talón
¡ Una botella! pero no una botella cualquiera: tenía color verde botella, un tapón de botella y... ¡un mensaje dentro! un mensaje en una botella! (a esas alturas, olvidó por completo el significado de la palabra botella, cosas de la mente). Y en el mensaje, una sola frase:

" CIERRA LOS OJOS POR UN MOMENTO" Y la firma. Mj.

Cuando la lluvia se hubo encargado de tatuarle las palabras en la piel tras haberlas borrado del papel, el Señor de las Historias siguió las órdenes. Cerró los ojos. De repente, el estruendo de las gotas golpeando todo lo que encontraban a su paso fue sustituido por el canto de los pájaros, que habían visto frustrado su intento de tomarse unas vacaciones.
Al abrirlos, sintió la tibieza del sol. Ya no estaba empapado. Se encontraba sentado en el jardín de un parque lleno de niños dispuestos a perder todo el tiempo posible.

Ya no recordaba por qué había dado comienzo a su paseo y miraba extrañado un papel en blanco que tenía en su mano...
Mj
Esto y más en Cuentacuentos. Vamos por cien. Nos espera el infinito.
I would die for you

- Las palabras no significan nada, no son importantes, lo que marca son tus actos, y la coherencia de estos con tus palabras.
Con aquella frase lapidaria distrajo mi atención de la carretera durante un segundo, que usé para observarla, iluminada únicamente por la luz de la radio, mientras miraba por la ventana.


Así era ella.


Cuando menos te lo esperabas te dejaba sin aliento, con una frase, un gesto, una mirada. Por eso estaba enamorado, hasta el tuétano. Pero para ella nunca fue suficiente.
Allí me tenía, agarrado al volante con las manos deshechas en sudor. Y aquella frase había sido la respuesta al “ Moriría por ti” que se me había escapado por culpa de alguna estúpida canción que resonaba en mi cabeza. Y yo, que me había creído un romántico, había acabado con el orgullo en algún punto entre la caja de cambios y el acelerador.

Como no supe qué contestar( aquella capacidad de tener la última palabra me fascinaba), la dejé en casa con una nube negra sobre mi cabeza y el miedo a haberla perdido para siempre

Pasaron los días y no supe nada de ella, hasta que una noche apareció en mi puerta con una bolsa en las manos y una sonrisa maliciosa.

- Palabras y actos, no son lo mismo.

Antes de que me diera cuenta, había cogido dos copas e, ignorando mis preguntas, vertía algo en su interior que diluyó con vino de cartón.

- Sonríe, hoy vas a morir por mí.

No podía creerlo. ¿Había puesto veneno en las dos copas?¿Se trataba de un farol?
Me miraba desde el sofá, sin darme ninguna pista de lo que tramaba, con su pose de femme fatal.
Me senté enfrente, mirándola directamente a los ojos, en busca de alguna señal.
Pero nada. Sólo sonreía. Podría jurar que se estaba divirtiendo con todo aquello.

Se me nubló la lógica. Se me durmió el sentido común. Sin dejar de mirarla, agarré mi copa, hice un amago de brindis y la vacié. Nada cambió en su gesto. Así que cogí su copa, de un trago. Se me nubló la vista. Se me durmió la mano. Sólo recuerdo un grito ahogado. Un “ es demasiado tarde” del equipo de paramédicos que se plantó en mi salón al cabo de 45 minutos.

Ahora mi vida, por llamarlo de alguna manera, es radicalmente distinta. Me he convertido en la sombra que la atormenta cada día. Creo que sabe que estoy ahí, vigilándola, preguntándome qué pretendía con aquella prueba. Si mi muerte era la respuesta correcta o me equivoqué. Sigo enamorado de ella, aunque ha cambiado mucho: cree que está maldita, se asusta de cada ruido que oye, evita el contacto con los demás. Ha perdido parte de su encanto, pero en el espejo, cuando la observo sin que se dé cuenta, sigo viendo esa mirada desafiante.

Un día de estos acabaré con ella, todavía no sé cómo. O puede que no, en el fondo me divierte verla así, ser ahora el que tiene el mando. Ser el que tiene la última palabra, cuando cada noche, cuando por fin logra dormirse, me acerco a la cama para susurrar…”moriría por ti”.

Mj


Esto y más en Cuentacuentos
Radiohead- In rainbows
Hace siglos que no me compro un cd original. En su lugar, voy de concierto en concierto( y las entradas no es que sean baratas, precisamente).
Esta semana Radiohead, uno de los grupos que todo el mundo debería escuchar para poder decidir entre odiarlos o amarlos, ha intentado zarandear la "industria discográfica": han pasado de todo y han sacado un disco, así sin avisar, encriptándolo en su web.
Dos opciones han dado: o compras a través de su web un pack de coleccionista o compras la descarga. Y para ti para siempre.
Acabo de comprar la descarga. He pagado por ella por el simple hecho de que PUEDES elegir cuánto quieres pagar: desde 0 libras( no hay truco, no hay engaño: si lo quieres gratis, tuyo es) hasta lo que tu bolsillo pueda permitirse. He pagado porque tiene muchísimo mérito arriesgarse a confiar en sus listeners y creo que deben salir ganando, por toda la carne que han puesto en el asador y porque cuando los escuché no opté por odiarlos.
Deseando estoy que vengan a concertear.
(Anecdotario: ha sido mi primera compra en libras)
Free Burma!
...y mientras tanto, estrépito de andamios, pateras y naufragios, desvelan nuestro sueño...Ismael Serrano






A veces, un solo gesto puede cambiarlo todo. Ellos lo están intentando: una revolución pacífica y silenciosa. Nosotros, en nuestra limitada capacidad, ponemos nuestro grano de arena. Únete. Sólo es un post. Sólo es libertad.

Tired of being tired
Tengo este blog lleno de telarañas porque no tengo demasiado que contar. Mi vida médica llena completamente mis horas y me deja sin inspiración. 3 meses de encierro y otros tres por delante.
Pero volveréeeee.
Mientras tanto, dejo que Oliverio Girondo ponga en palabras mi actual estado mental.


CANSANCIO

Cansado.
¡Sí!
Cansado
de usar un solo bazo,
dos labios,
veinte dedos,
no sé cuántas palabras,
no sé cuántos recuerdos,
grisáceos,
fragmentarios.

Cansado,
muy cansado
de este frío esqueleto,
tan púdico,
tan casto,
que cuando se desnude
no sabré si es el mismo
que usé mientras vivía.

Cansado.
¡Sí!
Cansado
por carecer de antenas,
de un ojo en cada omóplato
y de una cola auténtica,
alegre,
desatada,
y no este rabo hipócrita,
degenerado,
enano.

Cansado,
sobre todo,
de estar siempre conmigo,
de hallarme cada día,
cuando termina el sueño,
allí, donde me encuentre,
con las mismas narices
y con las mismas piernas;
como si no deseara
esperar la rompiente con un cutis de playa,
ofrecer, al rocío, dos senos de magnolia,
acariciar la tierra con un vientre de oruga,
y vivir, unos meses, adentro de una piedra.