Sailing
"El agua salada es una metáfora de lo imposible. El océano es el antídoto a la oficina, el opuesto al asfalto, el antónimo de la rutina. El mar es una fantasía infalible".
Eduardo Verdú, escritor y columnista.
EL PAIS
¿Nadie más necesita ver el mar?
Summercase (II)

Dejándonos sueltas a Lailo y a mí nuestros anfitriones, enfilamos el camino hacia Boadilla para nuestro día grande. Contábamos con descansar en la hierba chill-out que amablemente(gracias al que se le ocurrió la idea, de verdad, sólo te deseo cosas buenas para siempre) habían colocado allí, con su microclima y todo. Y el tour fue:

1990s: Tenía curiosidad por verles, porque el disco suena muy bien, y oye, le pusieron ganas los chavales. Lo que me dolió fue pensar que les saco 7 años y ahí están, comiéndose el mundo.
Una canción: You made me like it

Editors: Me encantan estos chicos, me apasionan. Por ellos gané una porra que hicimos con las confirmaciones y, la verdad es que llevo usándolos para estudiar desde que escuché Bullets en la radio portuguesa allá por cuarto, creo recordar. Y ahí los tienes, para mí, los más grandes de todo el festival. Cantante, banda y público totalmente entregados a la causa. Y qué bien suenan, y qué subidón. Eso sí, se me hizo cortísimo.
Una canción: The racing rats y Bullets


Guillemots: Otro grupo con grandes canciones y solista carismático. Faltaban los maullidos, campanas y timbres del disco, pero el espectáculo que dieron fue impresionante. La carpa medio vacía, eso sí, pero yo salté y cante por todos, porque me ponen de buen humor esta gente,sisisisi.
Una canción: Annie, let’s not wait

PJ Harvey: No es, ni mucho menos, santo de mi devoción, pero oye, hay que poder decir que se ha estado en un concierto de esta chica. Salió disfrazada de un cruce entre “La novia Cadáver” y Bjork y tras dos canciones que no me convencieron, salimos de aquel horno constante que fue la Terminal S.

Phoenix: JJ me los recomendó y hay que decir que se lo montaron bien. Los vimos de lejos y quizá las canciones se hicieron demasiado largas, sobre todo las instrumentales en las que el cantante(marido de Soffia Coppola), se echaba la siesta detrás de unos bafles mientras sus compañeros tocaban y la cámara sólo le enfocaba a él. Un poco pronto para ir de diva por la vida, sobre todo cuando los que te están viendo rabian por tirarse igual que tú...
Una canción: Consolation prizes

The Flamig Lips: Pues mira, lo he intentado, me he empapado los discos para quedarme al concierto entero. Pero no. El principio, eso sí, genial…que un tío se meta en una bola de plástico y salgan serpentinas, globos y etc es una pasada. Pero nunca se puede olvidar la música a favor del espectáculo, así que nos fuimos, aburridos, un par de canciones después.
Una canción: The Yeah yeah yeah song

Astrud: Aprovechamos para avituallarnos con él( ¿a alguien más le sabía rara la comida?) y se ve que el público se lo estaba pasando en grande. Nada mal.
Una canción: Todo nos parece una mierda(otro día os cuento el significado de esta canción)

Arcade Fire: En quinta fila, tan cerca tan cerca que casi subimos a tocar algo. Una pasada. Esta gente en un par de discos empezarán a ser grandes, grandes, grandes. Por mi zona( aparte de un listillo que se anticipaba a todo lo que iban a hacer) la gente coreaba hasta los instrumentos, impresionante. Los pelos como escarpias cuando la gente seguía tarareando las canciones un par de minutos después de que hubieran acabado, a voz en grito. Hubo un momento en que recuerdo haber dejado de respirar, mi pasado asmático volvía envuelto en polvo y sudor ajeno, pero lo vencí saltando y gritando más.
Una canción: No cars go por ejemplo

Bloc party
: SOSOS. Mira que el segundo disco me parece tremendamente bueno, pero qué decepción, qué rollo, qué aburrimiento. Deberían pagarle al cantante unas clases de saber hacer.
Una canción: The Prayer

LCD Soundsystem: Tener a las 3 de la mañana a tantísima gente bailando en el horno( Terminal S, recordemos) y todos como locos de contento tiene muchísimo mérito( que tome nota el cantante de Bloc Party). Lástima no poder verlo entero, pero lo recomiendo encarecidamente.
Una canción: Daft Punk is playing at my house

Scissor Sisters: El mejor final para un festival. Fiesta continua, con los solistas metiéndose al público en el bolsillo desde la primera canción. Ni un desafine en un grupo que se basa en falsetes a las 4y 30 de la mañana tiene muchísimo mérito. Saltar como lo hicimos, también. Si tenéis oportunidad, no os los perdáis, os lo pasaréis en grande.

Una canción: I don't feel like dancin'

Y ahí terminaron los conciertos…las aventuras siguieron, eso sí: conocimos al cantante de M-Clan que nos cantó por los Scissor, cogimos la lanzadera de vuelta a Aluche, luchamos por encontrar un taxi del que pasáramos el casting( qué ciudad, Madrid, en la que los taxistas eligen tu destino), casi nos perdemos por el ataque de dislexia que me entró al decir la dirección…

El año que viene, más, eso seguro. Ahora toca estudiar otra vez mientras miro de reojo la pulserita azul colgada en la pared y de fondo me pongo la banda sonora de nuevo.

Summercase, Madrid 2007(I)
Amortizada la entrada ha quedado, eso sin duda. Por si alguien se plantea ir al Summercase al año que viene, ni lo dudéis.
La organización, un 10( o un 9’5 por no quitar las piedras una a una, las tengo marcadas en los pies)…nada de colas ni problemas.

Como ahora hay por ahí miles de crónicas, aquí dejo la mía, empezando por el viernes, que salí de aquí a las 7 de la mañana...

1. The Hours: Sonaron muy muy bien. Muy poca gente por la hora y porque no son “grandes”, pero, con el discazo que tienen de aquí a un par de años les pondrán en el sitio que se merecen. Lástima no poder verlo entero
Una canción: Back when you were good

2. The Sunday Drivers: No sé cómo lo hacemos siempre para ponernos en los conciertos al lado de los amiguetes del grupo. Así que entre grito y grito de unos de su pueblo, coreamos todas las canciones. Me queda pendiente robarles una guitarra para que me den un hospital a cambio
Una canción: Do it

3. Miqui Puig y el Conjunto Eléctrico: Reconozco que me acerqué por curiosidad, igual que me hice con “Casualidades” porque leí que era bueno y la verdad es que lo es. Derrochando energía por los cuatro costados, tenía ganado al público y la verdad es que no lo hizo mal.
Una canción(aunque no la escuché): Revival

4. James: Impresionante el cantante. Tras varios ataques de epilepsia y con una voz portentosa, llenó el concierto de jitazos con todo el mundo cantando y saltando a su imposible ritmo. Me pregunto cuántos kilos pierde en cada concierto.
Una canción: Sometimes

5. Jarvis: Grande, grande, grande. Lo vimos desde fuera porque estar dentro de las carpas era un suicidio. Pero desde allí se veía al público de dentro entregadísimo, igual que a él. Buen disco, buen directo. Grité para que cantara Common People, pero no estaba por la labor
Una canción: Stormy weather

6. The Jesús and Mary Chain: La música, demasiado alta. No sabéis lo que es estar con una infección de oído y que te retumben los bafles. Ellos, pelín aburridos, pero correctos.
Una canción: ...

7. The Gossip: INCREÍBLE. Beth Ditto da mucho miedo, hay que reconocerlo, pero se come el escenario. Qué tía. Qué subidón de concierto. Qué saber hacer. Qué arte.
Una canción: Sin duda, Standing in the way of control. Locura total.

8. OMD: Empezar un concierto con tu canción más conocida es muy muy arriesgado, pero la jugada les salió bien, porque mantuvieron al público animado, por lo menos hasta que nos fuimos.
Una canción: Enoooooola Gay

9. Kaiser Chiefs: Geniales, imponentes, espectaculares. Lo dieron todo y el público respondió. Saltos y voces para ponerse a su altura. Bravo.
Una canción: Espectacular I predict a riot

Me quedé con ganas de ver a The Twang( porque el disco me tiene enganchada), a !!! y a los Chemical, pero el cansancio nos pudo y nos retiramos en un taxi conducido por un loco que iba a 140 por ciudad mientras su GPS le gritaba que redujera a 70. Qué ciudad, Madrid.
Survivor
Decían que el verano pasado iba a ser el último de mi vida. Razón no les faltaba, la verdad. De las horas que antes pasaba en la piscina o dormida( actividades fundamentales del verano) queda sólo un vago recuerdo.
Ahora paso las horas entre libros verdes y exámenes de colores, maldiciendo a los que me amenazaron con ese último verano.
Pero no me rindo, porquees por una buena causa y porque aquí también hay piscina. Y mañana parto de farra hasta el lunes.
Nada más que música y buenos amigos hasta el lunes, he dicho :)
Behind those eyes of blue

La mirada que le devolvió el espejo no era la suya. Tras los últimos días había decidido darse un respiro de sí misma y, dispuesta a romper con parte de su vida anterior, en un momento de catarsis, se había comprado unas lentillas.
Y allí estaba ella, con unos rápidos movimientos aprendidos en la óptica, colocándose aquellas nuevas lentillas azules, cambiando sus ojos por los de aquella extraña que sonreía desde el otro lado del espejo.

Y salió con su alquilada nueva belleza a descubrir el mundo desde aquel bonito color prestado.

Y lo que vio, teñido de azul, fue un mundo que no le gustaba. Quizá por casualidad, quizá por serendipia a partir de aquel momento sólo veía el lado amargo de la vida.
En la pareja que se regalaba besos en un banco del parque ahora sólo veía desconfianza en sus juegos de manos, dudas en sus palabras, la sombra del desamor.
Los niños con los que se cruzaba caminaban hacia un futuro incierto, por un camino lleno de peligros que amenazaban con acabar con su infancia.
Los coches se lanzaban en busca de gente a la que atropellar.
Y esa misma gente mataba, robaba, engañaba, sufría.


Desde esos ojos que ahora paraban el mundo, que despertaban piropos, sólo veía lo peor de cada uno, que se iba entrando por sus retinas y avanzaba hasta rellenarle por completo las venas, hasta pararle el pulso.

Nadie podía intuir lo que le pasaba, el cambio que se forjaba en su interior. Se iba apagando poco a poco mientras aquellas lentillas cada vez refulgían más en aquel precioso azul. Y no se atrevían a preguntarle, porque toda su viveza dio paso a una languidez desconocida que les asustaba.

La mirada que le devolvió el espejo no era la suya. Aquella mirada, llena de tristeza no era la que le había acompañado hasta entonces. Y, sin embargo, no podía deshacerse de ella. Ahora que había descubierto la tristeza del mundo, era otra. Era parte de esa tristeza.
Había desterrado al azul para dar paso al negro original, pero ya era demasiado tarde.
El camino de regreso a la normalidad parecía haberse desteñido.
Sólo podía hacer una cosa…y en el escaparate estaba aquella oferta de lentillas verdes…sólo quedaba sitio para la esperanza.

Mj


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